SlideShow

0

Magia y brujas: La orden de la Academia Spence


Estuve hace poco en la librería Crisol del Jockey Plaza y me encontré con una oferta que llamó mi atención. Se trataba de una trilogía de novelas con un nombre sugestivo: El círculo secreto. Los libros eran de pasta negra y venían en una caja de cartón muy simpática. No tenía idea sobre la obra ni la autora, Libba Bray. Aunque parecía que los libros tenían alguna relación con la magia.
            De hecho la historia del primer libro, La Orden de la Academia Spence (2003), está centrada en una chica dieciséis años que vive en la India con su familia y que tras la muerte de su madre es enviada a un internado en Inglaterra, a fines del s. XIX, en plena era victoriana. Esta muchacha se llama Gemma Doyle y tiene un carácter intrépido. Pronto Gemma va descubriendo que tiene ciertos poderes que le permiten comunicarse con un mundo mágico secreto. Junto con sus amigas del internado desentrañará los secretos de la magia que tiene a mano y los peligros que ella conlleva. El misterio de la muerte de su madre le será en su momento revelado y será la clave para comprender la verdadera magnitud del poder mágico.
            Esta primera novela de Libba Bray, cuyo nombre en inglés es A Great and Terrible Beuty, es de fácil lectura y bastante entretenida. Le agrega mucho interés a la trama el que esté situada en la época victoriana, sobre todo porque su manejo histórico parece bastante aceptable. La historia que se centra en un grupo de chicas adolescentes que se encuentran en un internado nos hace recordar mucho al mundo de Harry Potter, aunque hasta ahí llegan los parecidos. Parte de la trama está centrada en el descubrimiento sexual y amoroso de los personajes femeninos, los mismos que se enmarcan en una sociedad altamente conservadora y represiva, como lo fue la Inglaterra de la época victoriana. El problema con esto es el manejo que se le da a algunas escenas, muy cargadas de erotismo y similares a una clásica novela rosa. Aun así la autora consigue crear cierto ritmo narrativo que atrapa al lector rápidamente y lo sumerge en este mundo de misterio y magia.
            Recomiendo comprar esta trilogía a pesar de que no he leído los otros dos libros de la misma por un tema de precio. La trilogía cuesta en Crisol 54 soles, lo que me parece un precio estupendo para tres libros de bolsillo de tapa rústica. Espero que los otros dos libros sean igual de aceptables que este.


Nota: Ha sido un acierto en la edición en español cambiarle el nombre a esta novela. De lo contrario no hay forma que la hubiera comprado.
2

La película: El hobbit, la desolación de Smaug

           


Ha pasado mucho tiempo desde que leí la novela de El hobbit (1937) escrita por Tolkien. Antes había leído su obra cumbre y quedé fascinado. Quería más y más de ese mundo maravilloso recreado por este genial autor. Recuerdo que El hobbit (1937) cumplió con mis expectativas y me permitió conocer más la historia de la Tierra Media, poblada por enanos, elfos, orcos y, como no, hobbits. Por eso, cuando me enteré que también iban a convertir esta obra literaria al cine, mis expectativas fueron enormes. Después de la ÉPICA trilogía cinematográfica de El señor de los anillos –con mayúsculas más que merecidas- no podía esperar menos.
            Recuerdo hace un año atrás estar en el cine, entre maravillado y cariacontecido, viendo que la película de El hobbit ya llevaba más de dos horas y no daba señales de llegar al nudo final de la historia. La trama se había alargado tanto que me estaba pareciendo un tanto aburrida, debo admitir. Hasta que de pronto apareció el tan esperado dragón, mostrando un solo ojo, y luego, primero de a pocos y después a raudales, empezaron a llover los subtítulos en la pantalla. Me quedé helado. Mi sorpresa fue en aumento cuando me enteré que no se trataba de una sola continuación sino de otra trilogía. TRES, TRES, tres… películas para una sola novela, me repetía mentalmente incrédulo.
            Luego de ver la segunda entrega de esta trilogía puedo aseverar que no se trata de una película para aficionados a la novela. Hay que destacar que lo mejor del film es su fotografía, con escenas espectaculares y soberbias que nos permiten gozar del espectáculo que significa la Tierra Media, donde destacan, por ejemplo, el momento en que Bilbo sube a la copa de uno de los gigantescos árboles del Bosque Negro y se queda perplejo frente a la luminosidad y extraña belleza que representan las copas de los árboles iridiscentes. O también aquella escena que recrea desde una vista aérea la extraña y sombría majestuosidad de la Ciudad del Lago. Lo que nos permite adentrarnos en ese mundo fantástico creado por Tolkien.
            Sin embargo, la historia no es para nada fiel a la original. Sergio Mars en una reseña describe muy bien varias de estas falencias en la trama misma de la película, que evidentemente la alejan de la novela. Y para mí esto no es necesariamente negativo, si es que los cambios ayudan a que la película cobre sentido e intensidad. La creación de la elfa Tauriel y su presunto romance con un enano va por ese buen camino. Tauriel podría representar un grado de complejidad mayor en la trama en la medida en que nos muestre las marcadas diferencias sociales que existen dentro de la sociedad élfica, así como las distancias entre las distintas razas, aunque ahora desde un plano mucho más personal, íntimo, puesto que abre la puerta a una relación amorosa entre un elfo y un enano. Dos razas que tradicionalmente se odian entre sí. Pero esto se queda en el plano de las posibilidades, puesto que la relación entre la elfa y el enano queda limitada a lo meramente anecdótico: unas miradas, una conversación breve e intrascendental –poco más y se ponían a hablar del clima- y un rescate, cuando la elfa le salva la vida al enano. No se explota para nada a este personaje y a las situaciones que puede acarrear consigo. La existencia de Tauriel es solo para darle mayor emoción a una historia que se va desdibujando por momentos.
            El final de la película es malísimo. No es un final para ser totalmente honestos. Es un corte abrupto y totalmente arbitrario. Es la superposición simbólica del mercado frente al arte. Un escupitajo al cielo. Un sinsentido. Y no es el único momento. Los personajes, con excepción de Bilbo, no están claramente definidos más allá del estereotipo. La historia parece escrita por un esquizofrénico que por momentos quiere ser fiel a la narración original y en otros momentos es todo lo contrario. Esto genera que determinadas escenas de la novela pierdan todo sentido en la película, como la del encuentro con Beorn que no aporta en nada a la historia y bien pudo ser suprimida. O la escena que transcurre dentro del Bosque Negro donde el temor radica en la presencia de las arañas y no en el opresivo y maligno Bosque Negro, como es presentado en el libro.
En resumen, queda poco del libro en esta segunda entrega y, también, está muy lejos de ser una película, más parece un video largo extraído de YouTube que está incompleto y cuya parte final está en otro link. Un video entretenido por momentos, es verdad, pero nada más.
2

La película: El juego de Ender (2013)

         

       Existe una sola palabra para describir esta película: soponcio. En sus dos acepciones. Es que cuando uno espera verla –sobre todo tras leer la novela en la que está basada- imagina que se va a encontrar con un largometraje que va a explotar la acción de la trama y la carga emotiva y psicológica que el personaje principal lleva consigo durante el desarrollo de la historia. Pero la realidad fílmica es otra. Solo nos queda al frente una película en estado de negación continuo. Es decir, una película que no quiere ser película, sino un libro.
Uno de los problemas de adaptar libros al cine es que se pierda, en el transcurso del proceso, la esencia de la historia primigenia. Lamentablemente, una de las mejores maneras para lograr esto es pretender que en el limitado tiempo que dura una película entre toda la trama desarrollada a lo largo de una novela. ¡Por algo son dos géneros distintos! Salvo la adaptación de El señor de los anillos, no he encontrado buenas adaptaciones de libros en el cine que no terminen transformando  -de algún modo- la trama de una historia, para que el film cobre vida y fuerza propios.
En El juego de Ender esto no sucede así, a pesar que sí existen ciertas modificaciones en la historia original. No olvidemos que lo que sucede con los dos hermanos de Ender en la novela es obviado completamente en la película. Hubiera sido mejor que la historia se centre en Ender y en su proceso de crecimiento personal y militar en las distintas escuelas de combate en las que tiene que ser entrenado. De tal manera que se pueda aprovechar la acción que le da a la trama los juegos de combate que Ender va a desarrollar junto con sus demás compañeros. Con ello también se habría profundizado en la psicología del resto de los niños, especialmente de aquellos que lo van a acompañar a su “aventura” final. Dejando de lado toda referencia familiar de Ender, que en la trama de la película resulta finalmente innecesaria.
De tal manera que el resultado final es una película que va saltando etapas de una forma un tanto abrupta, con personajes poco o mal desarrollados, e incluso, casi invisibilizados. Es probable que si no se tiene en mente la historia original del libro, la película sea un tanto sosa y con poco sentido.
Dicho esto, ya no me molesta tanto que no la hayan estrenado en el Perú. Especialmente porque el final del film es tan malo como el del libro.

Anexos:
0

Hallazgo: La primera ley de Joe Abercrombie


Nuevamente Wong no vuelve a decepcionarme. Cada vez que entro con la idea de mirar su stand de libros vuelvo con una adquisición nueva. En este caso se trata de una saga que he leído hace un tiempo atrás. Aunque todavía no la he leído completa. La saga se compone de los libros siguientes:  La voz de las espadas (2006), Antes de que los cuelguen (2007) y El último argumento de los reyes (2008).

La historia escrita por Joe Abercrombie se centra en distintos personajes que intentan salvar un reino acosado por un sinfín de dificultades.  La guerra lo debilita y las conspiraciones internas lo hacen tambalear. Se trata de un reino donde se encuentra presente la magia y seres extraordinarios.

El autor logra con su obra una historia amena que rompe con los cánones del género al presentarnos personajes atípicos, que escapan de los estereotipos clásicos.  Tanto así que el héroe principal bien podría ser un sujeto deforme especializado en torturar a sus víctimas o un mago ambicioso e inescrupuloso que se esconde en supuestos objetivos altruistas para esconder su propia vanidad. Y tenemos a tres personajes más que bien podrían ser los personajes medulares de la obra.

En resumen,  se trata de la trilogía  que acabo de comprar y conseguir en este supermercado.  Es un lujo comprar estos libros a tan sólo cuarenta soles cada uno en nuestro país.
0

Nuevos hallazgos: superhéroes y dragones


Si bien es cierto he estado alejado de mi blog por varias semanas, no he estado desconectado de mis temas favoritos: la ciencia ficción y la fantasía. En este tiempo encontré varios libros que llamaron mi atención inmediatamente. Leí uno de ellos, una novela de fantasía que encontré en una feria de libros de la universidad donde trabajo hace un par de meses atrás. También leí el primer número de la mejor revista literaria enfocada en estos temas en nuestro idioma. 

Eón: el despertar del ojo de dragón (2008), de la novelista australiana Alison Goodman fue un buen hallazgo, sumamente inesperado. Se trata de una novela fantástica ambientada en una sociedad parecida a la china imperial. De narración fluida y trama entretenida, se trata de una novela que cumple con creces las expectativas que uno puede tener ante una novela etiquetada como juvenil. En dos días espero subir al blog la reseña de esta interesante obra. 

Aparte de este libro, encontré en las librerías del supermercado Wong cercano a mi casa un pequeño tesoro. Se trata de una novela de mi autor favorito, Tad Williams. Para ser más exactos, se trata de la novela que escribió Tad junto con su esposa Deborah Beale: Dragones de granja (2009). Se dice que es la primera de una saga de cinco novelas, la segunda ya ha sido publicada el 2011. En la contraportada del libro se puede leer lo siguiente:


Tyler y Lucinda se ven obligados a pasar las vacaciones de verano con su tío lejano Gideon, un granjero. Creen que se van a pasar seis semanas rodeados de vacas, ovejas, caballos y cerdos, pero cuando llegan al desierto Valle Estándar, en California, descubren que Granja Corriente no es, para nada, una granja cualquiera. Los lamentos procedentes de los establos no son de una vaca, sino de un dragón. ¿Los truenos que se oyen en el valle? Son los unicornios.”

Sin haber leído esta novela, recomiendo que la busquen y la compren sin dudarlo. Tad Williams es un autor ampliamente creativo, con una gran capacidad narrativa y, lamentablemente, poco difundido. Encontrar novelas suyas en nuestro país es sumamente raro y valioso para los fanáticos de este género literario.

La otra novela que encontré, esta vez en la librería Zeta Bookstore, fue la antología de cuentos de George R.R. Martin, Wild Cards: el comienzo (1987). Se trata de un conjunto de historias que giran en torno a humanos que han sido alterados por un virus alienígena que es esparcido por Estados Unidos a mediados del siglo pasado. Este virus provoca alteraciones físicas y otorga poderes aleatorios a las personas que han sido afectados. Evidentemente esto genera un conjunto de situaciones que nos recuerda a las historias de los superhéroes y villanos. Por algo se le compara mucho con una obra similar desarrollada en esos mismos años: Watchmen (1986). En la actualidad estos relatos han generado una saga inmensa que ya tiene más de 20 libros.

En esta primera novela de la saga, que en la edición en español se trata de una versión ampliada basada en una reedición inglesa del 2010, se encuentran a 18 autores en total. Algunos de ellos renombrados, como el propio George R.R. Martin, y otros un tanto desconocidos. Prometo leer esta antología con ansias lo más pronto posible. Mientras tanto, les recomiendo que escojan uno de estos libros y comiencen su propia aventura. Me gustaría también leer sus comentarios.

Anexos:

Aquí pueden encontrar dos páginas webs donde hallar más información sobre Wild Cards. Una es la página web oficial de la saga y la otra una nota periodística bastante informativa sobre la primera publicación en castellano.
0

Un supermercado fantástico: Wong y sus libros de fantasía y ciencia ficción



Hace poco más de una semana me fui de compras por Wong y me di con la sorpresa de encontrar, en su sección de libros, dos sagas de fantasía que usualmente no llegan por estas tierras. Además ambas sagas tenían precios bastante asequibles, por lo que no dudé en comprarlas, pese a mi auto prohibición de no comprar más libros este mes. En fin, esto suele ocurrirme muy a menudo con los libros.

Debo admitir que el supermercado Wong de La Molina hace tiempo viene sorprendiéndome con este tipo de libros. Al parecer, los chicos de la distribuidora VSD están colocando sus libros en sus locales, nutriendo con ello sus estanterías de libros de fantasía y ciencia ficción. Esto me parece realmente estupendo sobre todo por la escasez que existe de libros de este género en nuestro país. 

La primera saga de las dos que compré me costó poco más de cincuenta soles y consta de tres libros. Se trata la trilogía de Margaret Weis y Tracy Hickman: La guerra de los espíritus (2000-2002). Esta trilogía está ambientada en el mundo de la dragonlance, un mundo fantástico creado para ambientar un juego de rol y que hasta la fecha ha producido una gigantesca cantidad de novelas que llega casi a las 200. Aunque la producción literaria de este mundo fantástico suele ser mal vista por algunos críticos, pocos pueden dudar que Weis y Hickman son dos narradores habilidosos, capaces de entretener a sus lectores y generar, por tanto, miles de adeptos. Habrá que leer esta saga para ver qué opinión me merece.

La otra saga corresponde a R. A. Salvatore y se titula La guerra de la reina araña.  En realidad se trata de las últimas tres novelas de esta larga saga que consta de seis volúmenes. La misma que continúa dentro del marco del mundo de los Reinos Olvidados, que también es un mundo fantástico creado principalmente para los juegos de rol. Su precio era tan solo de 42 soles por los tres libros. Una ganga a mi parecer.

Ya les iré contando cómo me ha ido al adentrarme en estas lecturas, pero desde ya les recomiendo buscar estos libros y leerlos por su propia cuenta y riesgo. Tengan cuidado. Les puede gustar.
3

Un fracaso pionero: Los cristales de Vuhran


En la Feria Internacional del Libro de Lima pasada, me compré la primera novela publicada de Iván Bolaños, Los cristales de Vuhran. El Athyrant (2009). Me hizo mucha ilusión encontrar novelas peruanas de ciencia ficción y fantasía, así como editoriales que apuestan por ellas. Por ello, sin dudarlo compré este libro. Incluso casi me animo a comprar la continuación del mismo, que también ya ha sido publicada. Hasta ese momento, debo admitir, nada sabía sobre el autor o su obra.

Hace dos semanas comencé a leer esta novela con las expectativas a tope. Esperaba encontrar, al menos, una narración simpática e interesante. Es lo mínimo que podía esperar, pensé. Para entonces ya había averiguado que el libro era algo conocido. Incluso sabía que había sido incluido dentro del plan lector, por lo que muchos adolescentes lo habrían leído como parte de sus lecturas escolares. La buena reseña que hizo Hans Rothgiesser, otro novelista peruano de este género, fue un aliciente más para darle prioridad a esta lectura.

Lamentablemente, el libro se me cayó de las manos. No pude leer más de cuarenta páginas. En primer lugar porque la narración carece de atractivo. Para cualquier lector avezado, esta lectura proviene de un escritor sin mucho oficio. Mejor dicho, de un escritor en ciernes. En segundo, y último lugar, la historia es poco verosímil. Los treinta mil sobrevivientes que empezaron a construir una nueva ciudad, que incluían a cinco mil esclavos, lograron en quince años construir su capital, la ciudad de Únthea. Esto no sería muy extraño si no fuera por las proporciones monumentales que tiene dicha ciudad:

“Estaba dispuesta sobre la base de tres anillos concéntricos delimitados por murallas muy altas, que constituían una eficaz defensa contra cualquier agresor. Las murallas del primero anillo (…) de cerca de nueve lakets, eran las más altas y protegían las casas de los artesanos, los artistas y los comerciantes. (…)Dentro del segundo, delimitado por paredes un poco más bajas, se ubicaban las residencias de los nobles y las familias más ricas de Únthea. (…) Finalmente, tras el tercer anillo, con murallas de seis lakets –la altura de seis hombres-, se levantaban majestuosas dos construcciones principales. La primera de ellas, el palacio del atlantur, era una obra maestra de la arquitectura: un edificio de forma hexagonal rodeado por hermosos y extensos jardines. (…) El segundo edificio era la cámara sagrada atlanat, una soberbia construcción (…). Se elevaba muy por encima del resto de las edificaciones, a veinte lakets de altura, y contaba de una estructura de base octogonal que ascendía con una ligera inclinación hasta alcanzar un plano elevado, también octogonal pero de menor superficie, coronado por una cúpula.” (Bolaños, 2009: 15-16)

            La ciudad descrita en la cita anterior no pudo ser construida en 15 años por treinta mil personas, si es que se contempla que todos los sobrevivientes se dedicaron a tal labor, lo que sería también otro imposible. ¿Quién se dedicaría a las distintas actividades económicas que permitirían la sobrevivencia de la población? Tan solo la cámara sagrada atlanat hubiera requerido su construcción quince años por una cantidad de trabajadores similar o mayor a la totalidad de sobrevivientes. Especialmente si advertimos la monumentalidad de sus dimensiones y acabados. Si tomamos en cuenta que un laket equivale a 170 centímetros, que es la medida promedio de un ser humano, la cámara sagrada tendría 3400 metros de altitud. Esto equivale a un edificio de trece pisos de alto aproximadamente. 

Entonces, si todos se dedicaron a construir este edificio principal, ¿quién se dedicó a construir el resto de casas y edificaciones? ¿Quiénes construyeron esas murallas externas de poco más de seis pisos de altura? Especialmente la duda surge si se trata de un grupo humano que es trasplantado –literalmente- de un lugar a otro sin ningún tipo de pertenencia o herramienta tecnológica. Por lo que prácticamente tuvieron que empezar su sociedad desde cero.

A pesar de estas críticas hay que reconocer que Iván Bolaños es un pionero de la literatura de ciencia ficción y fantasía en el país. Gracias a su impulso y al de la editorial que lo publicó, se está generando un espacio interesante para este género, que puede ser aprovechado por otros autores. Lastimosamente, también es una muestra de la falta de competitividad que tiene este género en el Perú, que deviene en una relativa calidad narrativa. Espero que esto pronto se solucione en el futuro con nuevos y mejores autores. También me gustaría leer nuevas obras de Bolaños pero que no tengan relación con esta saga.

Anexos:
  • ·         También pueden leer otras dos reseñas más sobre esta misma obra. Una es bastante positiva y la otra presenta otras críticas no mencionadas aquí.